Trifulca en las alturas
Confirmado: estoy muerto. Lo sé porque desde acá acabo de perder todo contacto con la Tierra y el universo interestelar.. Ya nada de ustedes me llega: ni letanías, ni púdretes, ni vigilias, ni indulgencias ni buenos deseos para que descanse en paz.
Desde el más allá
No sé si esta columna les llegará a ustedes hoy, algún día o nunca, pues esta vez se las he tenido que transmitir desde el más allá. Y como acabo de llegar aquí y no estoy familiarizado con las redes astrales de esta nueva dimensión, ignoro la suerte final que la pobre correrá.
Mi yo vegano
Me hice vegetariano la mañana en que mi abuelo le estiró el pescuezo a una gallina y mi madre la desplumó y desguazó para el arroz con pollo de las visitas. Me sentí horrible porque las 14 gallinas de mi casa eran mis mejores amigas, cada una con nombre propio, y ese día, sin saber yo para qué, mi abuelo me ordenó: «Hijo, traeme a la Chola».
A mi patria en su día
No es lo mismo celebrar la fiesta patria que hacer fiesta con la patria. Este domingo se rendirá homenaje a nuestros héroes inmortalizados en el Monumento Nacional. ¿Sabrán los diputados, quienes sesionan a escasos cien metros de allí, lo que esa gesta histórica significa?
La dinastía de los burócratas
Con la misma mano con que don Pepe abolía el ejército de militares en 1948, encendía a la vez la mecha de otro, pero de burócratas. Tan repudiable el que se iba como el que llegaba. Porque hoy, tras el pasamontaña de la institucionalidad, el nuevo ataca, saquea y tiraniza al país.
Mi Mata Hari al acecho (Parte final)
Cuando al mediodía llegué con la carta a Azafrán, en Plaza Mayor, me recibió una Luisiana diferente: ansiosa, inquieta, tensa. Al verme se puso de pie y me saludó de beso en la mejilla como anticipándome un agradecimiento por algo que para mí era un sinsentido.
Mi Mata Hari al acecho (primera parte)
Lo último que me faltaba como periodista era que me tendieran una trampa de faldas, escotes y curvas. Algunos de mis adversarios políticos, incómodos con las columnas que les dedicaba, lo habían intentado casi todo para su dulce revancha.
De pleito con «La huesuda»
De tanto hablarles aquí a ustedes de la vejez, mi vejez, ya siento susto de mí mismo. Viéndome en detalle, me espanta saber que todo o parte de lo que cargo dentro de mi ser tenga ya 80 años de andar mundaneando.
¡𝗔𝗾𝘂𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗖𝗼𝘀𝘁𝗮 𝗥𝗶𝗰𝗮!
Vengo de los tiempos de la Costa Rica de uno.
La mía, muy mía, que podía tocar, acariciar y abrazar como a una madre.
Poner el pecho por Costa Rica
Gracias a ustedes, ciudadanos de bien, y solo a ustedes, el país está viviendo un cambio histórico.
El tico a través del tiempo
Hace unos ocho mil años, cuando empezamos a ocupar esta tierra bendita, ya éramos bien chirotes o, como decimos ahora, pura vida.
El misterio de Cabuyal
Me acaba de suceder algo a lo que no le encuentro ninguna explicación por más que me exprimo el lado esotérico del cerebro.
El enigma de la vida
¿Qué es la vida?
He aquí la pregunta que más se ha hecho la humanidad desde que adquirió conciencia de ella.
Institucionalidad que mata
Dedico hoy este tema a la defensa de ustedes, como ciudadanos de a pie, y del país como un todo.
Columnista a fuego cruzado
Imagino siempre esta columna como una gran terraza al aire libre donde ustedes y yo nos reunimos cada sábado, desde tempranito, a conversar sobre lo humano y lo divino.
El destino inesperado de una idea loquísima
Todo empezó hace seis meses como una ocurrencia de mi cuñado, Máximo Cisneros.
Mi mundo wasap
Cada uno tiene su manera de «matar las pulgas» con wasap. En mi caso, clasifico a las personas según su apariencia, oficio y apodo. Más práctico, rápido y seguro.
Bajo el hechizo de las esferas de piedra
Más allá de la belleza geométrica de las esferas de piedra, que la sentimos, vemos y palpamos, nos seduce otra, igual de magnética, pero que solo alucinamos: la enigmática.