Mi apuesta del siglo
Les tengo un notición. Buenísimo para unos, no tanto para otros: me he propuesto llegar a los 125 años…
Ciudadanos de a pie, pero en pie de lucha
Hoy salí del brazo de Pilar y mi hijo Alonso de la Asamblea Legislativa rumbo a la gran manifestación cívica y, no bien caminamos un metro, la perdimos.
Las farmafias
No existe un lugar en el mundo donde el precio de los medicamentos sea tan escandalosamente astronómico como en Costa Rica. Empecemos con un ejemplo:
En busca de un imposible
Tengo la vida entera de andar buscando un imposible: la mejor playa de Costa Rica. ¿Cómo debe ser esa playa? ¿De belleza inmaculada: mágica, exuberante, sobrenatural? ¿La del primer amor, el primer beso, el primer apretón?
Escapado, rematado y mal portado
Todos lo sabemos, pero por discreción y modestia nunca lo decimos y menos nos ufanamos. El nombre con el que los conquistadores españoles bautizaron a nuestro país es el más sexi del mundo.
Ni Poder, ni Judicial, ni nuestro
Paso por la inmensa pena de anunciarles que el Poder Judicial ha muerto. Ha muerto para el soberano llano y plano. Y Montesquieu, su inspirador, y nosotros, sus beneficiarios, lo sentimos y lloramos.
¡A tu salud, vida!
Quizá por haber nacido yo en una base militar del cielo en la tierra, desde niño me inculcaron la cultura del «propósito de enmienda» para nunca repetir los pecados que cometía.
Mi secreto de Estado
Voy a revelar hoy una intimidad. Una confidencia que dedico a mis lectores indulgentes y a mis detractores inclementes. Hace treinta años, en 1995, viendo la incontenible descomposición de nuestro sistema político, tomé una decisión:
La pelea del fin del mundo
La madre naturaleza guarda en la física cuántica –el universo de lo más pequeño– uno de sus mayores y más preciados misterios. Más que guardarlo, lo blinda, lo encripta, hasta hacerlo inexpugnable.
¡Ese beso extraviado!
Estaba yo esa mañana en el parque de Nicoya cuando una dama de traje blanco inmaculado se me acercó y, con gran sigilo, me dijo algo muy al oído.
A la vejez, espuelas
La vejez pasa por varias etapas y me acabo de enterar de que estoy en la última. En la de cuando, de noche, me empiezo a asustar de mí mismo. Nadie nunca me lo había dicho.
¡Ya está amaneciendo!
Es mucho el camino que aún queda por andar, pero se siente ya el repunte de la Costa Rica que cambia y se renueva para bendición de todos. El olor a la Costa Rica fresca del amanecer, de tierra joven, flores silvestres, aguas diáfanas y paisajes vírgenes.
Finde tico en Miami
Oleadas de ticos se atropellan los fines de semana para irse de compras y aventura a Miami. Evocando los legendarios años setenta cuando medio país se embutía en un avión de LACSA para traerse de regreso la Navidad entera. Solo que ahora se ha puesto de moda viajar en vuelos tipo «Periférica»…
Mis peripecias con Bukele
Reconozco hoy aquí que la noche de la cena en honor del presidente salvadoreño Nayib Bukele, en el Teatro Nacional, hice trizas el primer mandamiento de mi moda personal: «No usarás traje entero ni corbata». Si algún experto en estética me hubiera observado…
¿Me aceptás como tu novio?
Aquella lejana noche de diciembre de 1963 llegué con tabaquillo y canillera a la casa de la muchacha decidido a «declarármele».
¡Quién no recuerda esos años mozos de la «marcada» en casa de la novia en medio de grandes peripecias para ese primer beso inolvidable con abrazo y apañe!
Mi columna en peligro
Paso por la pena de anunciarles hoy que esta columna corre peligro. La razón es muy simple: su proteína, la palabra, está cada vez más escasa. Peor aún, en vías de extinción en el mercado del pensamiento, las ideas y las imágenes.
Reencuentro al anochecer
Uno de los privilegios de la vejez es que, cuando ya todo el mundo partió, reaparece de súbito nuestro otro yo. Y reanudamos la conversación que habíamos dejado trunca desde niños cuando la realidad nos separó y llevó por caminos distintos.
Ni soy de aquí, ni soy de allá
Ahora casi no salgo de casa porque afuera en la calle me esperan siempre cosas cada vez más extrañas. Debe ser por la progresiva incompatibilidad entre mis ochenta y el mundo hipermoderno de gente y tecnologías que me hacen sentir algo alienígena en mi propio solar.
¿Y si me allanan la casa?
Guía especial para los señores del OIJ en el evento de que también quieran allanar mi casa con instrucciones del fiscal general.